El ambiente en el que vivimos es Uno. La separación que hemos creado entre utilidad y estética no existe en la realidad. Darle mayor importancia a uno que a otro, no permite a los niños y jóvenes ver la naturaleza en su grandiosidad. Ambos son necesarios al mismo nivel, si queremos educar a los niños hasta el máximo de sus capacidades.
Como parte de esto el uso, la utilidad de cada elemento debería estar asociado con la belleza y la estética de éste. Una manera de lograrlo es poner la utilidad y la estética al mismo nivel, darles el mismo valor en nuestro currículo educativo. Esto significa, por ejemplo, dar a las matemáticas y a las artes el mismo nivel de importancia en nuestro currículo.
Similar a los libros, se utilizan otros materiales académicos para apoyar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Esto incluye elementos como las herramientas tecnológicas, ordenadores, Internet, pizarras, etc. Estos materiales académicos son de gran importancia ya que facilitan el proceso de aprendizaje y enseñanza, conectan a los estudiantes a escala global.
En este proceso, los libros constituyen un elemento clave en el aprendizaje y en la experiencia. A lo largo de los años, el conocimiento acumulado ha sido registrado en libros. Estos pueden ser usados como una herramienta efectiva pero, por supuesto, no pueden reemplazar la experiencia personal y la observación de cada individuo.